El Museo Gustavo de Maeztu cuenta en su entrada con el espacio expositivo «Sugerencias». Un espacio que recoge temporalmente los acontecimientos más llamativos relacionados con el mundo del arte.
En este caso, el espacio acoge la obra «Río Ega» del artista Pedro Salaberri, un óleo sobre lienzo de 97×130 cm realizado en el año 2007.
Existe una gran relación entre Pedro Salaberri y la ciudad de Estella-Lizarra. Visitada en numerosasocasiones por el artista y encantado con esta ciudad, es un gran seguidor del Museo Gustavo de Maeztu desde sus comienzos.
Pedro Salaberri, pinta lo que vive, considera una visita a la ciudad de Estella, un paseo por ella, una ciudad que ama y le apasiona. Sus paseos por la ciudad le llevan a representar en sus obras los paisajes, momentos y lugares que la ciudad de Estella le proporciona en cada momento, en sus innumerables visitas a la ciudad.
En esta ocasión, la obra «Río Ega» es un trabajo más íntimo. Es el reflejo en el río, la nota de color y alegría que invade el cuadro. Se trata de un paisaje amado para él.
Esta obra forma parte de su historia, la ciudad de Estella-Lizarra forma parte de su trayectoria artística. Es una historia que continúa ya que Pedro Salaberri sigue visitando esta ciudad, una ciudad que tanto ama y que tantos paisajes ha representado en sus obras.
Pedro SalaberriPedro Salaberri nace en Pamplona en 1947 y con 15 años comienza a trabajar en un estudio de arquitectura. Termina su formación en dibujo y pintura en la Escuela de Artes y Oficios en 1969 y tres años más tarde participa en los Encuentros de Pamplona. En 1973 firma su primera exposición individual en la Sala de cultura de Caja Navarra en la calle Castillo de Maya y, a partir de ese momento, expone regularmente en su ciudad, en Madrid, Bilbao… hasta realizar 70 exposiciones individuales y participar en un buen número de colectivas.
Es un pintor que procura mantener contacto con otros artistas. Ha escrito textos para catálogos de algunos de ellos y organizado las exposiciones de Alfredo Sada, en 1993; Mariano Royo, en 2004; Pello Azketa, en 2013 y Pedro Manterola, en 2017. También ha comisariado muestras colectivas como ‘De la naturaleza’, en la Ciudadela; ‘Pintar los sanfermines’, en Zapatería 40 y ‘La escuela de Pamplona’, en el Planetario de Pamplona y Museo Gustavo de Maeztu de Estella, entre otras.
El vínculo que Pedro Salaberri estableció de muy joven con la arquitectura se ha mantenido en el tiempo, como demuestran los murales de gresite realizados en las piscinas cubiertas de Ansoáin; la secuencia de 17 cuadros para la Sala de Bodas de la Audiencia de Pamplona y la intervención en el encofrado de los muros exteriores de Civican, por poner algún ejemplo. Entre los premios que guarda con más cariño destaca el ‘Gallico de oro’ de la Sociedad Napardi de 2008, por considerarlo el más cercano, el de Pamplona y el Premio Príncipe de Viana de la Cultura que en 2022 le otorga el Gobierno de Navarra.


