Seguimos con una serie de noticias con recomendaciones para que no pierdan de vista la conciencia social y medioambiental durante estas fiestas de Navidad. Porque, como es evidente, y muchas veces inevitable, van asociadas a celebraciones, compras, comidas abundantes... Pero disfrutar plenamente de las fiestas no significa caer en excesos: sigue siendo posible comprar y consumir de manera responsable.
Si la semana pasada recogíamos algunos consejos respecto a las compras y preparación de las fiestas, hoy apuntaremos algunas ideas vinculadas a las tradicionales 'R' del reciclaje y la sostenibilidad.
Reducir, reutilizar... e incluso redistribuir
Utiliza cesta o bolsas reutilizables para ir de compras. Las bolsas de plástico desechables son una pesadilla para el medio ambiente, especialmente por la contaminación que acaban provocando en los mares y océanos. Además, ya hace algunos años que los comercios tienen prohibido entregar bolsas de plástico desechables gratuitamente. ¡Ahórrate esos céntimos! Los comercios asociados a Cornellà Compra en Casa distribuirán bolsas reutilizables estas fiestas.
Evita los envoltorios innecesarios. Y sí, esto significa también evitar en la medida de lo posible gastar metros y metros de papel para envolver regalos... ¡Metros y metros de papel que al día siguiente tendrás que tirar a la basura! Quizás en algún caso puedes hacer una excepción, pero que sean pocas... Usa la imaginación para 'ocultar' el regalo y que siga siendo una sorpresa, decora la caja...
Reutiliza las decoraciones de Navidad. Parece una obviedad, pero no es necesario que cada año debamos innovar en la forma de decorar la casa; ya sabes que la decoración no es lo más importante de las fiestas.
No desperdicies la comida. Seáis pocos o seáis muchos, seguro que resulta muy espectacular hacer mucha más comida de lo necesario en las comidas navideñas, pero recuerda que hay hogares en los que no es tan sencillo llegar a fin de mes haciendo una comida cada día. Planifica los menús y cantidades, compra, y cocina, con conciencia social y medioambiental.
No utilices vajillas de plástico desechables. Ahorras un lavavajillas, pero generas una cantidad de residuos inútiles -y no reciclables- totalmente evitable.
Y, en cualquier caso, ten en mente que también es posible redistribuir, en el sentido más amplio del término. Esto puede hacerse de muchísimas maneras; por ejemplo, estas semanas hay entidades que recogen excedentes de comida, y también puedes aportar donativos. Si algún juguete no ha triunfado, siempre es posible darlo a campañas solidarias, mucho mejor que dejarlo en el fondo de un armario. También, y durante todo el año, existen entidades que recogen ropa para redistribuirla o reciclarla con fines sociales. Dar una segunda vida a los objetos y electrodomésticos es siempre aconsejable: los Mercats de l'Estalvi y el espacio Re-Utilitza son algunas iniciativas municipales en este sentido.


